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viernes, 28 de agosto de 2015

El linchamiento es desprecio de la vida


 Ante la incapacidad del Gobierno Peruano la sociedad se está organizando para defenderse  de los delincuentes, es urgente que  La Conferencia Episcopal se exprese su preocupación por las noticias de frecuentes linchamientos en diferentes partes del país y en un país donde su población el 98% es cristina.

Los que participan de los linchamientos atentan contra el Quinto Mandamiento de Dios: “No matar”. Desprecian el valor sagrado de la vida como don de Dios, y vulneran la dignidad humana y las bases fundamentales de la construcción de la sociedad peruana.

Es lamentable el recrudecimiento de este tipo de prácticas, que incluso buscan justificar "con argumentaciones insostenibles y que, en ciertos casos, rayan en la apología del delito" (CEB).

Asimismo, es lamentable que nuestras autoridades policiales, fiscales y judiciales no puedan prevenir ni sancionar a los responsables. "La violencia y la muerte no son solución a los problemas del hombre. Es necesario considerar que sólo la racionalidad en las acciones humanas permitirá una sociedad en paz y amor". (CEB)

En ese sentido, tratar de buscar las múltiples causas o el origen de este comportamiento humano en la sociedad peruana, solo puede ser el destierro de Dios de la sociedad y de las personas, y que "induce la falta de referencia moral en el actuar y el desprecio a la vida en el corazón de las personas" (CEB).

Querer construir nuestra democracia ignorando estos hechos es un error garrafal, Fuente Ovejuna debe de terminar ya.  "Una verdadera democracia no se edifica sobre la muerte, hay que tener la capacidad para encontrar alternativas de rehabilitación para las personas que cometen faltas graves, pero jamás eliminarlos, eso no es ético, ni humano, ni mucho menos cristiano", advirtió (CEB).

Creo que el arresto ciudadano de los delincuentes debe ser promovido en nuestra sociedad organizada respetando siempre la vida del detenido y que la policía, los fiscales y jueces sean un complemento a esta acción ciudadana.   

Hoy es indispensable que nuestras autoridades civiles, militares y eclesiásticas deben condenar vehementemente estos hechos y llamar a los peruanos a desterrar estas prácticas inhumanas y a redescubrir los auténticos valores humanos y cristianos que nacen de la fe en el Dios de la Vida y del Amor.

viernes, 26 de junio de 2015

CARTA ABIERTA A MI HERMANO EN LA FE MONSEÑOR LUIS BAMBARÉN


Paz y bien de Parte de Cristo nuestro Señor

Estimado hermano en la fe, hoy al verte en la televisión defendiendo a capa y espada la política social del gobierno de la pareja presidencial (Nadin-Ollanta) me quede apenado; espero que no sea el sentir de tus demás hermanos en el Episcopado.

Con el debido respeto Monseñor los índices de anemia en nuestro país se han elevado en este gobierno, La anemia es uno de los graves problemas que afecta a nuestra población infantil. En el Perú el 70% de los niños de entre 6 y 24 meses presenta anemia y en las zonas rurales  o de pobreza, este promedio es mayor.  Este gobierno abandono una política alimenticia iniciada en el gobierno de Alan García para estos niños y lo abandonaron porque sencillamente los niños no son electores.

Como nunca en este gobierno miles de jóvenes delinquen porque no tiene sentido su vida, se cansaron de la pobreza material y quieren un bienestar a toda costa por cualquier medio, despreciando el trabajo honesto, los incapacitaron para trabajar, el ganarse el pan con el sudor de su frente

 Disculpé, Monseñor, este señor que usted alaba porque cree que su política social es correcta, se ha tirado el esfuerzo de millones de trabajadores y empresas que pagamos impuestos en una política social que solo sigue manteniendo más pobres a los pobres de nuestro país incapacitándolo para superar su situación, es por ello que nuestro Santo Padre Francisco a firmaba que estos gobiernos social comunistas solo son generadores de pobreza.

Hoy me trae a la mente una entrevista de nuestro hermano en la fe el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy Papa Francisco  concedió al Periodista de tendencia socialista Chris Mathews. El Cardenal Bergoglio termina acribillando a Mathews de tal forma que MSNBC, el canal de noticias por cable 24h de Estados Unidos que la había encargado, nunca la pasó al aire.  El video fue archivado, pero un estudiante que hacia pasantías en el canal, lo copió y entregó a su profesor en la universidad. Afirmaba lo siguiente:

 “Culpo a los políticos que buscan sus propios intereses. Los socialistas creen en la redistribución que es una de las razones de la pobreza. Ustedes quieren nacionalizar el universo para controlar todas las actividades humanas. Ustedes destruyen el incentivo del hombre para, inclusive, hacerse cargo de su familia, un crimen contra la naturaleza y contra Dios. Estas ideologías crean más pobres que todas las corporaciones que ustedes etiquetan como diabólicas”

Más adelante el cardenal manifiesta  que “La gente dominada por socialistas necesita saber que no tenemos que ser pobres. El imperio de la dependencia creado por Hugo Chávez, con falsas promesas, mintiendo para que lleguen a arrodillarse ante el gobierno y ante él. Dándoles peces pero sin permitirles pescar. Si en América Latina alguien aprende a pescar, es castigado y sus peces confiscados por los socialistas. La libertad es castigada. Tú hablas de progreso y yo de pobreza. Temo por América Latina. Toda la región está controlada por un bloque de regímenes socialistas como Cuba, Argentina, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Nicaragua. ¿Quién los salvará de esa tiranía?”.

El futuro Papa remata diciendo. “Te ves muy enojado pero la verdad puede ser dolorosa. Ustedes han creado el estado de bienestar y ha sido solo respuesta a las necesidades de los pobres creados por la política. El estado interventor absuelve a la sociedad de su responsabilidad. Las familias escapan de su responsabilidad con el falso bienestar e inclusive, las iglesias. La gente ya no practica la caridad pues ve a los pobres como problema del gobierno. Para la iglesia ya no hay pobres que ayudar, los han empobrecido permanentemente y son ahora propiedad de los políticos. Y algo que me irrita profundamente, es la inhabilidad de los medios para observar el problema sin analizar cuál es la causa. A la gente la empobrecen para que luego vote por quienes los hundieron en la pobreza”.

En otra entrevista afirma categóricamente: «Cíteme una institución que haga más por los pobres y marginados que la Iglesia Católica».   

La Gracia de Cristo Jesús, el Señor, permanezca en usted.

Félix Alejandro Rangel Morales

viernes, 25 de abril de 2014

Desiderata para mis hijos



Desiderata para mis hijos

Autor: Félix Alejandro Rangel Morales

Hijo mío grava esto en tu corazón y en tu mente y gozaras de la libertad y la paz interior de los hijos de Dios: tú no estás solo, jamás lo has estado y nunca lo estarás. Dios está contigo en cada instante de tu vida, más cerca que tus propios pensamientos y sentimientos. Sólo es tu idea la que te hace creer que Dios te puede abandonar, pero esto es imposible.

Hijo fuiste creado para vivir en alegría, bajo toda circunstancia conserva tu alegría, aun en el encuentro definitivo con la muerte, no te vistas de luto el día de mi muerte, ponte tu mejor traje, perfúmate y alégrate porque el gozo que me espera no se compara con las dos mayor alegría que recibí en vida el día que despose a tu madre y cuando me dijeron que era padre.

 

Por ello, cultiva siempre un espíritu alegre, ¡Trabaja con alegría! Saluda sonriente a quienes te encuentras, para que los contagies de tu alegría de vivir. Tu alegría sincera y espontánea aliviará a muchas personas que soportan penas, se encuentran aburridos o deprimidos. Que todos puedan sentir tu calor humano, la calidez en tus palabras y la amabilidad de tu manera de ser. Tu amabilidad te hará feliz por sí misma y por la aceptación que te generará alrededor. Muéstrate en todo momento amable y dirige a las demás personas cordiales saludos y palabras de sincero afecto, para que irradies calor humano e influyas positivamente en el bienestar que debe reinar a tu alrededor.

Suaviza y ennoblece tu corazón y comparte con las demás personas el excepcional milagro del amor. Atiende con amabilidad y paciencia a las personas con quienes debes relacionarte, comienza hoy a crear un trozo de paraíso a tu alrededor.  Nunca condenes a nadie no importa el mal o el daño que te hayan causado, ofréceles siempre tu amor y perdón, se misericordioso como Dios es contigo.

 

Cuando te dirijas a otra persona sea quien fuera, siente interiormente que la amas, el amor se reflejará en tus ojos, serenará tu espíritu, alentará una sonrisa en tus labios y resonará como música en tu acogedor tono de voz. Haz vivo el amor en tu corazón, concrétalo en tus relaciones interpersonales y enriquecerás tu vida y la de las personas a tu alrededor. Sé faro, guía, maestro, ejemplo a seguir y motivo de alegría. Sé cariñoso con tu familia hoy, mañana tal vez ya no estén juntos.

 

Nunca olvides de abrazar a los tuyos, a tus abuelos, a tus tíos, a tu madre, a tu esposa, a tus hijos y a tus amigos o aquel que tenga necesidad de ello, un abrazo nos enternece el corazón; en un abrazo hijo compartes el sufrimiento y la alegría de tu prójimo, en el entregas todo tu amor, expresas tu amor y sobretodo es el remedio cuando no encontramos las palabras justas del consuelo y del perdón. Por estas razones y por muchas otras te dejo mí más cálido abrazo hasta que nos reunamos de nuevo en la casa del Padre.

 

En muchas ocasiones no se te hará fácil compartir con otras personas, todos somos diferentes, tenemos distintas expectativas, diferentes niveles de cultura o formas de interactuar, no siempre estamos de acuerdo en lo que hacemos, pensamos, decimos o en la manera de interpretar las cosas. Tu reacción debe ser de comprensión, tolerancia y paciencia ello enriquecerá tu vida.

 

Préstale inmediatamente ayuda a alguien necesitado, mañana tal vez no tendrás esta oportunidad de servir. Nunca pierdas tu capacidad de dar y de darte y recuerda lo que te enseñe de pequeño comparte con los pobres aun aquello que duela desprenderte.

 

Conságrate hoy a hacer un excelente trabajo, mañana tal vez no tengas suficientes energías. Trabaja sereno y sin angustias para que seas más eficiente. No te agites en exceso, pues no eres una máquina, conserva prudente calma. Sigue las normas de seguridad y las directrices del sentido común, para que evites fatigas excesivas, errores graves o accidentes. Para que no vivas a las carreras, levántate con tiempo suficiente en la mañana y cultiva una disciplina ordenada para que alcances a atender todos tus compromisos de la mejor manera.

 

Vive el día de HOY como si fuera el último de tu vida, y mañana cuando te despiertes no olvides darle gracias a Dios por el nuevo sol y la nueva oportunidad de seguir creciendo y compartiendo.

 

Hijo no te olvides de trabajar en tu comunidad por el bien común, por el bienestar de tus semejantes. Busca un espacio importante en tu vida para hacer algo en beneficio de la humanidad, o por lo menos, en beneficio de las personas a tu alrededor. “Cada uno cosecha lo que siembra” Así, tu vida se irá llenando de las mismas vivencias felices que compartes y de la misma alegría que le ayudas a vivir a los demás. Hay mayor alegría en dar que en recibir.

 

En tus momentos de vacaciones y recreación disfruta contemplando agradecido y admirado las maravillas de naturaleza. Goza de las bellezas naturales y agradece al Creador que haya creado este paraíso para tu deleite y reposo. No seas un extraño en medio de la belleza de la creación.

 

No permitas que un error o pecado cometido destruya tu tranquilidad ni altere tu camino. Lo pasado ya pasó. Si cometiste un error, saca lecciones provechosas del mismo y libérate de sus efectos negativos, arrepiéntete de tu falta y repara el daño cometido. Atiende al presente con buen ánimo y sin angustiarte, asume con responsabilidad, con calma y positivismo cada nueva oportunidad y no te dejes atormentar más por lo que pudo haber sido y no fue. Cada día es una nueva y mejor oportunidad. Sigue adelante. Y recuerda que Dios te espera en el confesionario para devolverte la paz y la libertad.

 

Si en algún momento de tu vida eres indeciso o inseguro, comienza ahora mismo a repetirte una y otra vez: “! Procederé ahora!”, “!Lo haré, lo haré bien y ahora!”, hasta que se te grave profundamente en la conciencia. Repítelo al despertar, mientras te bañas y te vistes, al mirarte al espejo, al programar cada paso y compromiso de tu día. Graba profundamente en tu mente la imagen de la persona segura, diligente, proactiva y efectiva que debes ser. En poco tiempo empezarás a reaccionar automáticamente a esta afirmación.

 

Nada más satisfactorio que conocer, convivir, trabajar y compartir con personas de “Buena Voluntad”. Personas de ”Buena Voluntad” son aquellas que tratan de ver sólo el lado bueno de las cosas, que miran con optimismo las posibilidades, que ponen su capacidad por encima de las dificultades, que agradecen hasta el más mínimo detalle y las que se esfuerzan por prestar su colaboración en beneficio de los demás. Una persona de “Buena Voluntad” siempre es bienvenida en cualquier lugar e invitada obligada para cualquier evento. ¿Eres tú una persona de “Buena Voluntad?”

 

Haz de cada tarea un compromiso. Lo que consideres urgente hazlo ahora mismo! Lo que consideras importante hazlo tú mismo! No dejes para después lo que se necesita hacer ahora. No te ocupes en buscar excusas y pretextos para NO hacerlo, utiliza esa energía en hacerlo. Decídete YA a emprender esa tarea que vienes posponiendo. Es preferible proceder y fallar que quedarte inactivo por temor al fracaso, pues siempre es mejor aprender y reaccionar que quedarse sin hacer ni servir para nada.

 

Es una muestra de sabiduría ser comprensivo y tolerante con los demás, evitando contagiarse de actitudes, palabras o acciones negativas y destructivas. Cuando otra persona se altere y te manifieste irritación, no te dejes enganchar en su desequilibrio ni permitas que se trasmitan a ti sus actitudes equivocadas. Cuando se tiene la razón no es necesario levantar la voz, la razón brilla en la calma y termina por imponerse a sí misma.

Ofrece a quienes te rodean: aceptación, afecto sincero, palabras estimulantes y de apoyo para que alientes en ellos el gozo de vivir y la satisfacción de saberse bien acompañados. Vive optimista y feliz, comunícate con positivismo, fe, confianza, optimismo, autoestima y motivación, y procura infundirle a los demás esas mismas actitudes, brinda tu ejemplo y el desafío consciente de que así como tú lo haces también los demás podrían lograrlo.

 

 

Tú eres capaz de dirigir tu vida. Activa, en tu favor, tu potencial de iniciativa. Hazte dueño de tus actos para mantener tu armonía interna. Trabaja serenamente y comunícate en paz. Haz ejercicios de relajación para evitar el estrés, la fatiga mental y física o alteraciones que te desequilibren. Simplifica tu mente, libera tu corazón, aprovecha al máximo tus capacidades. Tú puedes ser mejor, que sea un compromiso serio para dada día.

 

Solamente por haber nacido en otra ciudad o por haber recibido una educación diferente, no quiere ello decir que las demás personas no tengan razón o que estén en tu contra

 

Se incondicional en tu aceptación a Cristo, el día que tengas que partir arrepiente de tus pecados y que el sacerdote te de la unción de los enfermos, no te acobardes hijo mío que la muerte es un paso a la vida eterna en Dios.
 
Tu amado padre

 

domingo, 11 de octubre de 2009

El aborto no es un derecho humano, sino un crimen horrendo


El aborto no es una decisión sobre el “propio cuerpo”, sino una decisión mortífera sobre el “cuerpo de otro ser humano”, es inmoral el texto aprobado el martes 6 por la comisión especial revisora del Código Penal por cuatro votos a favor y dos en contra pretende despenalizar el aborto en casos de violación sexual y malformaciones genéticas. Los cuatros miembros de la comisión especial revisora del Código Penal que votaron a favor de esta aberración participaron de un seminario sobre derechos sexuales y reproductivos, organizado por la autodenominada Asociación “Católicas por el Derecho a Decidir” (ONG proabortista y feminista), impulsó la despenalización del aborto, como derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo.

El aborto voluntariamente procurado es un crimen, porque nadie –ni mujer ni varón- puede tener derecho a darle muerte al niño aun no nacido, el ser humano más inocente que se pueda imaginar, y tan indefenso que ni siquiera puede llorar implorando por su vida.

Los avances de la ciencia moderna han superado cualquier duda al respecto. Desde que en la concepción se unen el óvulo y el espermatozoide, queda constituido el patrimonio genético que define la identidad personal del nuevo ser humano.


La Constitución política del Perú afirma el derecho del niño a la vida desde el momento de su concepción. A partir de este fundamento natural y jurídico ¿cómo puede comprenderse la opinión públicamente manifestada de esta comisión revisora, favorable al aborto porque corresponde al “derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo”?.

Es, a todas luces, inconstitucional el texto aprobado por la comisión especial revisora del Código Penal, dado que la ley debe proteger los derechos inalienables de la persona, tanto del no nacido como de la mujer gestante. No tiene fundamento científico, ni por tanto legal, despenalizar el aborto por causa violación sexual y malformaciones genéticas, porque él no nacido es un niño, una persona con derecho a la vida. La Ley debe proteger tanto la vida del niño como la de la madre, y penalizar el aborto. La penalización de la madre será mínima porque esa mujer recurre al aborto ante el abandono de una sociedad que es la culpable de su situación. En cambio, la penalización para el médico y las llamadas clínicas abortivas, debe ser máxima, porque abortar no es una práctica médica, sino contraria al fin de la medicina, para la que rige el adagio primum non nócere (lo primero es no dañar). El aborto está reprobado desde siempre en medicina por el Juramento Hipocrático, siglo V a.C.

Sobre el aborto del niño engendrado con malformaciones genéticas


Las complicaciones de índole material o de salud no debieran inducir nunca a ninguna madre a asesinar la vida concebida. “¡Salvemos a cada niño concebido!”, como clamó nuestro amado Juan Pablo II.

El texto aprobado por la comisión especial revisora del Código Penal Se hablar de interrupción voluntaria del embarazo por razones de violación sexual y malformaciones genéticas. Esta interrupción hace referencia a un niño al que se va a impedir seguir viviendo, y el concepto de interrupción voluntaria del embarazo hace referencia a la madre y al ejercicio de su “libertad”.

El concepto de “aborto terapéutico”, es inadecuado, abusivo y de suyo contradictorio. “Por otra parte, basta ver algunos estudios para darse cuenta de que la amplia mayoría de los abortos que se realizan en el mundo están lejos de tener como motivación salvar la vida de la madre o su salud, que por lo demás se ha extendido no sólo a la salud física, sino también a la salud psíquica, espiritual, social, etc.” (Comisión de réforme du droit de Canada, Document de Travail 58, Les Crimes contre le foetus, Canada 1989)

El llamado aborto “terapéutico” se plantea en dos situaciones:

a). Se practica porque la continuación del embarazo comporta graves riesgos para la vida de la madre. Eliminar al hijo para proteger la vida de la madre es claramente un aborto directo, y desde ese punto de vista es ilícito. Esta apreciación se fundamenta en el hecho de que “la inviolabilidad de la persona humana desde el momento de la concepción, prohíbe el aborto como supresión de la vida prenatal. Esta es una directa violación del derecho fundamental a la vida del ser humano y constituye un abominable delito”. (Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, Carta de los Agentes Sanitarios, Ciudad del Vaticano 1995, N° 139).

Quienes se inclinan por sacrificar la vida del feto en aras de resguardar la vida de la madre parten del presupuesto de que la vida de la madre tiene mayor valor que la del hijo, lo que es arbitrario y falso. Todos los seres humanos poseen la misma dignidad y el mismo valor. Como muy bien señala la Congregación para la Doctrina de la Fe, en el documento ya citado, el primer derecho de una persona es el derecho a vivir, que es el fundamento y condición de posibilidad para ejercer todos los demás, derecho que no le compete a la sociedad ni a la autoridad pública concederlo a unos y quitárselo a otros. Y agrega que no es el reconocimiento por parte de otros lo que constituye este derecho, sino que es algo anterior, lo que implica que denegarlo constituye una injusticia (“De aborto Procurato” N° 10.).

Es más, “la deslegitimación ética, como acto intrínsecamente reprobable, abarca toda forma de aborto directo. Es también acto abortivo el uso de fármacos o medios que impiden la implantación del embrión fecundado o que le provocan la separación precoz. Coopera con la acción abortiva el médico que con pleno conocimiento prescribe o aplica tales fármacos o medios” (Carta de los Agentes Sanitarios N° 142.).

b). La segunda situación se da cuando el llamado aborto “terapéutico” se practica en los casos en que la continuación del embarazo comporta la muerte segura de madre e hijo. Más claramente, no proceder al aborto implicaría tanto la muerte de la madre como la del hijo, y procediendo a éste, se podría salvar al menos la vida de la madre. Esta es sin duda una situación muy dramática, aunque también bastante excepcional. Consideramos que la situación recientemente descrita está planteada de modo inadecuado y se ha de mirar desde otro ángulo.

En efecto, es posible en la práctica de la medicina que el médico, con el fin de salvar a sus dos pacientes, pudiera estimar que la conducta a seguir sea la de adelantar el parto, aunque ello implique riesgos para la vida del recién nacido por inmadurez. Esta acción la realiza con el convencimiento de que sacarlo del útero representa la única posibilidad de sobrevida para el concebido y la madre. Para un médico bien intencionado que ha puesto lo mejor de sí por mantener el embarazo, puede llegar un momento en que razonablemente juzgue que la única posibilidad de salvar a ambos es adelantando el parto. El médico que tiene la intención de salvar a ambos no interrumpe el proceso de gravidez para salvar al menos la vida de la madre, sino que su intención es siempre salvar la vida de los dos. Su acción es una terapia lícita, y no puede ser considerado un aborto procurado (Zamarriego J., El llamado “aborto terapéutico”, en El aborto a Examen, Editorial Razón y Fe, 1983, 47).

En esta línea va el magisterio de la Iglesia a la luz de lo dicho por Pio XII en el año 1951, en un discurso dirigido a los participantes del Congreso de la Unión católica italiana de obstetras, cuando postuló que “...es erróneo poner el asunto en términos de la vida del niño o de la madre. No, ni la vida de la madre ni la del niño pueden ser objeto de un acto de directa supresión. Solamente puede existir una exigencia. Hacer todo esfuerzo por salvar ambas vidas.” El ha excluido claramente todo aborto directo, es decir, aquel que se realiza como fin o como medio (De aborto Procurato” N° 7), pero no ha excluido acciones en sí mismas legítimas que lleven grabadas un riesgo, incluso vital.

Sobre el aborto del niño engendrado por violación sexual

Si se tratara de una violación sexual en la que la mujer queda en gestación, la ley deberá exigir la responsabilidad del culpable y castigar su delito. También debe ser punible la acción de inducir al aborto a las menores de edad violadas. El aborto no es un derecho humano que reclame para sí la mujer violada ni sus familiares, ni los padres de la menor violada pueden invocar este seudo derecho, lo contrario es un horrendo crimen que niega todos los derechos humanos de la víctima inocente.


La acogida de toda mujer gestante en problemas por violación, para que no sucumba ante la “angustia abortiva” y tristemente recurra al aborto; la Ley debe proteger mediante leyes justas a toda madre gestante, más aún a aquellas que necesitan una especial protección por su poca edad o por falta de estabilidad emocional –o por ambos problemas–, a través de limpios y elegantes centros de acogida.

El Gobierno, la Iglesia y la Sociedad Civil están capacitados para crear y sostener en todo el país esos centros de acogida a las mujeres gestantes que necesiten apoyo en un momento decisivo para su vida y para la vida del hijo en gestación.

La razón es clara. Es la sociedad la responsable del cuidado de esas vidas hasta lograr una sana maternidad en cada caso, en lugar de provocar el insano deseo de abortar y la facilidad para realizar el aborto.

Ocasionalmente, esos centros de acogida materna facilitarán y agilizarán al máximo la adopción legal del niño por una familia estable civilmente constituida. Se requieren dos condiciones básicas para la adopción:

1) la libre donación del hijo por parte de la madre –sin permitir que se dé la mínima coacción, aunque en casos se deba sugerir–; y

2) la capacidad de acogida de la nueva familia, que deberá comprobarse en cada caso.

El congreso peruano debe dar ejemplo de una legislación de avanzada que proteja la vida de los no nacidos y promueva la estabilidad emocional y moral de aquella madre gestante que recurriría al aborto si se la abandonara y hubiera facilidades legales para ello.

Unas reflexiones finales


Es la hora de los laicos, de los católicos y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad dispuestos a defender el primero de los derechos humanos: el derecho a la vida. El futuro de esta nación depende de cada uno de nosotros, pues ante el temor generalizado por la violencia en las calles y la destrucción que deja tras de sí el terrorismo y el narcotráfico, se sumara ahora la pretendida violencia institucional, avalada por la comisión especial revisora del Código Penal, que no detendrá la pérdida de la vida de miles de niños inocentes, y que será causa del consecuente daño físico, moral y espiritual de las mujeres que vivan este trágico suceso.

La Iglesia no es ajena a las mujeres que sufren la violencia, la marginación, el abandono, la ignorancia o se ven obligadas, por su pareja o familia, a ejecutar el terrible acto del aborto. Es por esta razón, y para prevenir la tragedia del infanticidio, que la Iglesia hace un llamado a los católicos a ofrecer ayuda inmediata a aquellos que se encuentran en esta difícil situación.

Cada Iglesia particular del Perú dirigida por su obispo y convocando a todos los sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos en su territorio deben atender de forma desinteresada, decidida y sacrificada a todo aquel que tenga en mente acabar con la vida del concebido. Tienen la grave obligación de, escuchar y orientar principalmente a las madres que experimentan en su vientre el milagro de la vida. De igual modo, los sacerdotes, deben estar prestos y diligentes para administrar el sacramento de la Reconciliación y orientar a quienes por desgracia han participado del execrable crimen del aborto.

La Iglesia Católica debe hacer un llamado a las Órdenes Religiosas y los responsables de casas conventuales y según su carisma y apostolado acojan a las madres embarazadas en situación de desamparo, o a los hijos de éstas, para que el amor de su comunidad sea signo sensible de hermandad cristiana y del amor de Dios entre los más necesitados. Tengan siempre presentes las palabras de Cristo: “Quien recibe a uno de estos pequeños en mi nombre, a mí me recibe” (Mc 9, 37)

La iglesia debe hace un llamado público desde el pulpito o por medio de los medios de comunicación a la conciencia de aquellos laicos que se desempeñan en el ámbito gubernamental o empresarial, y en cuyas manos se encuentra la posibilidad de procurar beneficios a las mujeres en situación de embarazo, a participar activamente en la tarea de salvar a los niños concebidos, procurando leyes que ayuden a las mujeres y promoviendo empleos dignos que permitan el sano desarrollo de la familia y no negar la oportunidad de una ayuda económica digna a mujeres embarazadas, portadoras de la vida y del futuro de nuestra sociedad.

La Iglesia constantemente se ha de dirigir desde el pulpito de cada iglesia o por los medios de comunicación social a todas las familias peruanas a actuar con bondad y cariño para que toda mujer viva su embarazo con la mayor protección y cuidado de sus parejas, padres, parientes y amigos, porque no hay mayor dolor que ser rechazado o señalado por la propia familia o la sociedad.

La Iglesia católica se debe dirigir por todos los medios a su alacance, en el nombre de Dios, a los médicos y enfermeras, principalmente a aquellos que han sido bautizados en la fe católica, para que protejan a toda costa la vida de los niños concebidos y sean fieles a su vocación y conciencia cristiana. Les ha conminado a ejercer su derecho de objeción de conciencia y repudiar en sus espacios laborales este acto de lesa humanidad. Así mismo, se ha dirigido a las autoridades sanitarias a que, acatando el actual Código Penal, respeten la conciencia de los médicos que se rehúsen a practicar estos espantosos asesinatos.


La iglesia debe dirigirse ya individualmente o públicamente por todos los medios que estén a su alcance a los congresistas católicos, estos no pueden ni deben avalar jurídicamente una ley inmoral que no sólo despenaliza el aborto, sino que lastima y vulnera los derechos primordiales del ser humano. Esta decisión podrá hacer legal lo criminal, pero nunca podrá hacer moral lo que, de suyo, es abominable como es el asesinato de seres inocentes en el vientre de sus madres. Ninguna norma legal puede contradecir la ley suprema de Dios que nos ordena: ¡No matarás!

Basta con recordar lo que es el aborto para decir que la distinción entre aborto legal y aborto ilegal es falsa. Todo aborto, en cuanta eliminación de un hijo, es siempre un acto sumamente injusto. Y, en cuanto injusto, es siempre ilegal, aunque tenga la “bendición” de leyes, de parlamentos o incluso de un referéndum popular.

El derecho a la vida «es un derecho que exige ser apoyado por todos, porque es el derecho fundamental con respecto a los demás derechos humanos», (Papa Benedicto XVI.)

martes, 8 de septiembre de 2009

El horrendo crimen de la justicia comunitaria

La madrugada del sábado 05 de setiembre de 2009 en la ciudad de Juliaca – Puno – Perú se comete un horrendo crimen a causa de la “justicia comunitaria”, es quemado vivo Jack Briceño Ochoa, joven de 27 años estudiaba medicina en una Universidad de Rusia, hijo del fiscal superior del distrito judicial de Puno, Vicente Rufino Briceño Jiménez.
Creo que fue un día trágico para mi país un compatriota muere a causa de una mal habida “justicia comunitaria”. Tal como lo reportaron muchos medios de comunicación, pobladores enardecidos de la Urb. Sta. Rosa de la localidad de Juliaca aprendieron, lincharon, torturaron y quemaron a un presunto delincuente. Resultado muerto a causa de las graves heridas y quemaduras. Dos horas duró ese trágico episodio, se habla de casi 100 lugareños que quisieron ajusticiar a esta persona y, ahora, se comienzan a conocer detalles y situaciones realmente escalofriantes: derramaron sangre inocente, mataron a un inocente.
Es un mal que se viene acarreando con el silencio cómplice de nuestras autoridades es tiempo que el congreso tome cartas en el asunto aquí no hay nada que convalide moralmente, ni jurídicamente esta aberración de la Justicia comunitaria:
        ¿Quién mató a Jack Briceño?,

        Fuente Ovejuna, señor

        ¿Quién es Fuente Ovejuna?

        Todos a una, señor.
La justicia se encuentra representada por una esbelta mujer con los ojos cerrados, con una espada ejecutadora en una de sus manos y una balanza equilibrada en la otra, que simboliza la ecuanimidad con la que ha de impartirse lo que de ella emana.
Lo curioso, y a lo que cada vez estamos más acostumbrados, es que las cosas no son como deberían ser, y que la justicia no es igual para unos que para otros, que no sólo el dinero y el poder hace diferentes a las personas ante un tribunal sino que motivos políticos y económicos hacen tambalearse los cimientos que sustentan la cada vez más desigual justicia. Ahora la esbelta mujer es remplazada por la turba quien vuelca su platillo hacia la pasión y lanza su espada justiciera en función de su ciega venganza contra aquellos que osaron burlarse de la justicia democrática y atenten contra la comunidad.
Mientras tanto, la justicia permite que queden impunes quienes han provocado robos, violaciones, muertes y miserias por sus tramas y mentiras; a ellos ¿quiénes los juzgarán? ¿Su conciencia? ¿La poca que demostraron tener con sus acciones? ¿Qué justicia es la que permite la prisión del inocente y la absolución del malvado? La Justicia que aplican algunos jueces en el Perú está de capa caída y es por ello que algunas comunidades prefieren aplicar la ley de otra manera: “Hacer Justicia por sus propias manos”

El Linchamiento social se produce por el rumor, el rumor los convence que este joven es un ladro, sienten en carne propia el odio contra estos seres, cómo pueden robar a gente campesina y pobre. Entonces viene la venganza sea universitario o no, en parte porque se han perdido la fe y la confianza en todo ser que es extraño a la comunidad. El segundo factor muy importante, es lo que llaman algunos sociólogos la frustración, el odio, el rencor y la sed de venganza que traen adentro, es un coctel psicológico desde luego, es un profundo resentimiento. Ese pobre desgraciado finalmente también representa a todos aquellos que se han burlado de la justicia ya por ellos mismos o con ayuda de todos los operadores de justicia, representa la humillación de un pueblo, representa un estado de cosas que los ha sometido durante muchísimo tiempo.
El linchamiento se convierte en un emblema que tiene un trasfondo mucho más peligroso y preocupante que la terrible muerte de este ser humano. Disuadir a la masa de su instinto criminal, que retomen el sentido de la justicia natural, porque sin moderación la justicia popular comete excesos ya que es apasionada e impulsiva.
El emblema es una protesta, una protesta a la justicia peruana, una serie de errores verdaderamente imperdonables, tiene un simbolismo de que hay un linchamiento psicológico entre comillas, sobre toda la población, de que estamos asustados, espantados, resentidos porque en cualquier momento de verdad el robo, la violación, el asesinato, la extorción, etc. se puede dar. Pero esta en ciertos casos sí se dio y es una realidad.
Este es un acontecimiento que ha marcado la historia de un pueblo, que ha abierto una nueva herida en la conciencia de un sistema y que seguirá abierta como abiertas e inconclusas siguen hasta hoy las investigaciones de muchos otros hechos iguales a lo largo y ancho de nuestro país.
Este hecho cruel me lleva y nos debe llevar a interrogarnos sobre el fondo del asunto, es un lamentable hecho que no puede pasar desapercibido en ninguna institución civil o religiosa, a ningún ser humano, toda vida humana es sagrada.
Como hombre de fe quisiera concluir transcribiendo literalmente lo que un comunicador social boliviano escribió en su blog a raiz de un hecho similar en Achacachi - Bolivia el 11/11/2008:
¿Qué está sucediendo en nuestro país?, “¿por qué se ha relativizado el valor de la vida y la dignidad humana?, ¿acaso se puede justificar torturar y quitar la vida a una persona cualquiera sea su situación y condición?, ¿la psicología de masas o el comportamiento irracional colectivo nos libera de culpa?
Varias personas, autoridades del lugar y de las fuerzas del orden intentaron persuadir a la muchedumbre. Varios periodistas y medios de comunicación se trasladaron al lugar para dar cuenta de los hechos y muchos otros seguimos impotentes el curso de los acontecimientos. Ninguno pudo ser inmune a la profundidad de los interrogantes y dilemas. La constatación es atroz: cómo podemos permitirnos a nosotros mismos que estos hechos sigan ocurriendo y que, como si eso fuera poco, aún pretendamos legitimar semejantes hechos esgrimiendo como argumentos la inseguridad ciudadana, las grandes fallas de la justicia ordinaria y los graves y peligrosos malentendidos de la llamada “justicia comunitaria”.
Debe llamarnos poderosamente la atención el “sí, pero no...” de muchas personas que creen que esos “desgraciados se lo merecían”, pretendiendo así justificar lo injustificable.
Estas jornadas que no deben pasar indiferentes ante ninguna persona, nos duelen con especial elocuencia a los hombres y mujeres de fe, creyentes en Dios, Señor de la Vida y de la Historia. La vida es sagrada e innegociable porque no nos pertenece.
Precisamente es la Doctrina Social de la Iglesia la que pone el dedo en la llaga para señalar nuestro error y devolvernos la conciencia de nuestros actos. El quinto mandamiento “No matarás” (Ex 20,13; Dt 5,17) tiene valor porque sólo Dios es Señor de la vida y de la muerte. El respeto debido a la inviolabilidad y a la integridad de la vida física tiene su culmen en el mandamiento positivo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lev 19,18), con el cual Jesucristo obliga a hacerse cargo del prójimo (cf. Mt 22,37-40; Mc 12, 29-31; Lc 10, 27-28). (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia Nº 112)
La violencia no constituye jamás una respuesta justa. La Iglesia proclama, con la convicción de su fe en Cristo y con la conciencia de su misión, que la violencia es un mal, que la violencia es inaceptable como solución de los problemas, que la violencia es indigna del hombre. La violencia es una mentira, porque va contra la verdad de nuestra fe, la verdad de nuestra humanidad. La violencia destruye lo que pretende defender: la dignidad, la vida, la libertad del ser humano. (CDSI Nº 496)
Una forma de lograr la objetividad y serenidad necesarias es aprender a separar los problemas y situaciones con sus propias causas, consecuencias y posibles soluciones. No cerramos los ojos a los graves problemas de la administración de justicia y a la inseguridad creciente en nuestras poblaciones. Pero cada caso merece su propio examen y respuesta.
La vida es sagrada y el respeto del derecho a la vida es signo del auténtico progreso del hombre en todo régimen, en toda sociedad, sistema o ambiente. (cf. CDSI Nº 155) Confrontemos nuestros actos, actitudes y pensamientos de estos días con la voluntad sagrada del dueño y Señor de la vida.
¿Qué va a ser de nosotros, Pueblo sin Dios? Pues la ruptura con Dios rompe al mismo tiempo el hilo de amistad que une a la familia humana, haciendo que el hermano hostil arrebate la vida a su propio hermano. (cf. CDSI Nº 116) Lo que ha sucedido en Achacachi es grave y todos detentamos algún grado de responsabilidad por indiferencia, complicidad, omisión o cobardía.” (José H. Rivera Ferández)
Que Dios tenga misericordia de nosotros por la sangre derramada injustamente y clama en su presencia.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Un mensaje de Navidad


Paz y Bien



Estimados amigos, un año más, vuelve Navidad y con ella la cena de Noche Buena: los panetones, el pavo, el chocolate, las luces, los regalos y la fiesta.

Navidad, palabra mágica. Espacio para el acontecimiento, hermosa tradición que nos habla de pesebres, estrellas, pastores, José y María, del niño Jesús, de cantos de paz y de esperanza.

Los adornos navideños engalanan las ciudades, creando un ambiente propio a la celebración de estas fechas. Y nuestros corazones, ¿cómo se engalanan?

Hasta que no sentimos la verdadera alegría y el espíritu de la Navidad, esta no existe. Todo lo demás es apariencia, puros adornos. Porque no son los adornos, no es el blanco de la nieve ni el rojo de Papa Noel. No es el árbol, ni la chimenea. La Navidad es el calor que vuelve al corazón de las personas, el encuentro familiar, la generosidad de compartirla con otros y la esperanza de seguir adelante consiguiendo nuestros sueños. Es el rojo de la pasión y el amor y el blanco de la Paz como nuestro bicolor, pero sobretodo es un encuentro íntimo con Dios hecho hombre.

Un tiempo de ilusión y confianza creando un espacio a la fraternidad, al amor, a la gratitud, a la solidaridad y al respeto por los demás que forman parte de nosotros mismos.

Navidad, "Bendita sea la fecha que une a todo el mundo en una conspiración de amor". Hagamos de esta conspiración una constante sin importar la fecha. No importa cuántas veces nos equivoquemos, nos rediseñemos y sigamos adelante...Mientras, vivamos con ilusión y llenos de amor, será Navidad cada día de nuestra vida.

Que esta celebración del Nacimiento de Jesús sea una verdadera fiesta del amor cristiano, que sea un encuentro con el Dios amor y un compromiso en la caridad con los hermanos necesitados y una señal que el Dios del amor está entre nosotros.

Qué en esta Navidad el verdadero dueño de la fiesta este a nuestra mesa, que el verdadero regalo sea nuestro corazón, que la verdadera Cena sea comer su Cuerpo y su Sangre en el Banquete Eucarístico de Noche Buena.

Que el Niño Jesús Bendiga al Perú y a nuestras Familias. Felices Fiestas de Navidad para todos y un Feliz Año 2009.

Fraternamente en Cristo
Félix Alejandro Rangel Morales